Esto no es un blog, es un bloc. De notas, para más seña. Aquí apunto lo que se me pasa por la cabeza, lo que se me cruza por la vida o simplemente lo que se me antoja. Buscarle cualquier otra significación es perder el tiempo. Bienvenidos a ello y no se corten en comentar.
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lunes, 2 de agosto de 2010

Oni Yanma 鬼 ヤんま Tapas japonesas

A finales de primavera o principios de verano -no recuerdo- descubrimos este sitio, 鬼 ヤんま, Oni Yanma, que traducido es "libélula demonio" también conocida como "libélula dorada anillada" (Anotogaster sieboldii). Por lo que he podido leer es una libélula gigante (10 cm), algo así como un sikorsky del micromundo animal asiático.

Esto, evidentemente, no lo sabía antes de buscar el significado en San Google Bendito. Ni siquiera supe distinguir el kanji de "Oni" (demonio) aunque al leer el nombre del local lo supuse (es lo que tiene tener un ligero frikismo otaku). No era fácil de relacionar a priori un demonio con una libélula. Pero se podía intuir al ver el logo del bar que es una simplificación del insecto hecha en contraposición con el hinomaru. Los japoneses y su entomofilia.

Pero vayamos al grano. De arroz.

La cocina japonesa es muy dada al concepto español del tapeo. De hecho, las porciones pequeñas son algo típico de allí, en concierto con la costumbre oriental de hacer comidas de muchos platos variados. Alguien decidió aunarlas y darles un toque de eso que estuvo tan de moda que llamaban cocina fusión, y abrió el establecimiento en cuestión.

Lo primero que llama la atención es que el local es un cuchitril en un callejón peatonal discreto (muy ambientado a lo japonés, supongo). La decoración no es que sea minimalista ni zen, es que no-es. Eso sí, está muy limpio y no hay nada olores. El primer día que fuimos estaba a reventar y no pudimos coger hueco. Por alguna razón (supongo que no les han dado licencia para sacar mesas a la calle por el ruido) solo sirven en el interior, lo cual es su gran defecto, porque se llena en seguida por lo escueto que es. El personal lo componen tres personas que suelen estar bastante atareadas (dos camareros de aquí y un cocinero oriental) y no te reservan "la vez". O llegas a la hora que hay sitio o te esperas o vuelves en otro rato (o día).

Tienen ensaladas de orientación japonesa, destacando la de alga wakame que repetimos la vez que volvimos a ir. Las cantidades de estas son medida tapa, no hay otra.
Distintos sashimis con salsas originales (ahí entra el rollito fusión, con salsas mixtas oriental-occidental-neomundo tipo miso+mostaza o jalapeño+soja), sirven varias porciones en cada tapa. Gran variedad de uramaki aunque el de vieira con huevas de nosequé llevaba más forraje que sustancia, también varias porciones por tapa. También hay nigiri aunque de este sirven solo dos piezas por tapa. El sushi aquí en general es relativamente barato para lo que se puede encontrar en el resto de la ciudad, salvo el nigiri (porque solo vienen dos a un precio aproximado similar que el resto).
Excelentes todos los pinchitos fritos que hemos probado, que son "algo" rebozado con tempura: gambones, setas shiitake, ... pinchados en un palo.

Tiene otras especialidades que aún no hemos probado, porque francamente, vamos con el objetivo primario del sushi que en cualquier otro sitio de la ciudad cuesta bastante más caro simplemente por la parafernalia con la que revisten al sencillo acto de consumir alimentos. Aquí pagas por lo que comes y no por las chorreces con las que lo adornan. Además te puedes sentar delante del cocinero si hay hueco en la barra y lo ves trabajar. También ves la materia prima en el expositor, la coje y la prepara delante de tí para luego devolverla a su sitio con total pulcritud japonesa, lo que te da bastante confianza.

La carta (cartulina, ya hemos dicho que no hay florituras) de bebidas incluye algunas cervezas importadas niponas y tés de allí. Por ambientar, supongo.

Para finalizar con la oferta, destacar los postres de la casa, que son dos. La crema al te verde y la crema de semillas de amapola. Un cubilete de una mouse caramelizada muy original en ambos casos. La de te verde no es gran cosa en cuanto a sabor, originalidad a parte. Pero la de semillas de amapola ¡gran hallazgo! Un sabor completamente nuevo, embriagador y que me resultó delicioso.

En definitiva, un feliz descubrimiento casual, este Oni Yanma, que recomiendo visitar.

PS: Si a alguien se le ocurre preguntar por las fotos que he puesto, hasta donde sé NO tienen ningún plato a base de libélula. Tampoco creo que lo probase en caso de existir. Prefiero los gambones ^^

jueves, 4 de marzo de 2010

Reflexiones sobre identidad

Entendamos las relaciones sociales como una interacción de Egos. Entendamos la sociedad en sí como un continuo entrecruzamiento de los respectivos Egos de sus miembros. Las posibles asociaciones resultantes son simples.
-Imponerse. Es la que nos cuelan socialmente, de rondón. La competitividad de nuestra sociedad se basa en ello. Las frustraciones que acarrea cuando no se logra pueden resultar apabullantes y es la gran fuente de ansiedad moderna. Ya no hay leones de los que huir en esta no-sabana, el león está dentro en las ansias desmedidas de nuestras ambiciones. Estas ambiciones las forjan nuestros padres con sus exigencias, nuestras madres con sus mimos, nuestro entorno competitivo y cuando ya tenemos la fórmula aprendida, nosotros mismos. Porque el canto de sirena es en sí atractivo. Ser el mejor tiene un montón de ventajas. Someter antes de ser sometido. Ataque preventivo.
-Someterse. Es la opción contraria pero corriendo en el mismo eje. Esta es posiblemente mucho más perjudicial y se hace daño a sí mismo desde el principio, no digamos de los demás. Se vuelve lisonjero y servil, pero acaba a la defensiva.

En teoría existiría una postura intermedia que pregonan los "proasertivos" que sería la línea de enmedio, un hipotético e imaginario equilibrio. El equilibrio es un ejercicio de funambulismo y más con estas premisas. La asertividad propugna un Ego fuerte no litigante. Eso es incompatible. El Ego fuerte adoptando una postura que no se imponga es como pedirle al olmo que nos de peras. Hacer que el fuerte adopte una postura neutra lo termina convirtiendo en algo que no es y este conflicto lo hará explotar.

Sin embargo todas estas posturas "ortodoxas" o incluso la "alternativa" parten de un punto común, el Ego. Apuntan en la misma dirección, en la de establecer una relación de Egos en la que tiene que existir una jerarquía. Esto es así porque en las sociedades primitivas era beneficioso para que existiese un orden social. Así lo hacen el resto de animales. Sin embargo nuestra situación actual es completamente distinta y nuestra supervivencia ya no depende de la jerarquía piramidal con fines reproductivos. Para colmo tiene un coste en neurosis importante.

La única opción que veo es prescindir del Ego. No puede verse dañado lo que no existe. Esto a primera vista es muy zen, lo reconozco. Muy rollito sidharta que no encaja con las reflexiones habituales de este bloc, pero no está orientado con ningún sentido místico ni nada parecido. Planteo únicamente desprenderse, en lo posible, de toda esa carga malsana que nos condiciona e impulsa a una posición respecto a los demás. Ser uno por uno mismo y no otra entidad social más. Además, es la única opción que se me ocurre hoy por hoy. Salirse de esa autopista que lleva hacia la neurosis en cualquiera de sus sentidos. Cojer el camino de cabras y tirar pa'l monte que es uno mismo. Por una vez, no pretender que sea la montaña la que venga a nosotros.

Intuyo que es una solución válida porque todas las mierdas que colgamos innecesariamente de nuestro Ego se van al traste en las situaciones realmente importantes. Las víctimas de catástrofes se vuelven bastante impermeables a las estupideces cotidianas a las que damos importancia con nuestros Egos hipersensibles. Lo importante es sobrevivir. Todo lo demás son gilipolleces. El Ego, otra gilipollez de la que desprenderse.

No-Ego (esto podría servir como eslogan para una colonia...).

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Qué es zen para mí?

"Pero si tu eres un ateo ¿como que crees en eso del zen?"

Básicamente, porque para practicar zazen no hace falta creer. En nada. De hecho, desde mi punto de vista, el zazen es simplemente una herramienta para relajar la mente, para vaciarla del torrente que siempre la mantiene revuelta, para descansar de uno mismo (de lo que no es uno mismo, en realidad, véase Perls explicando todo el rollo gestáltico, casualmente coincidía en el aquí y ahora) y serenarse.

Lo bueno de practicar zazen es que no implica que tengas que comulgar con idea alguna. Si te relacionas mucho con la gente que lo practica de forma institucionalizada, tal vez te veas arrastrado a sus pamplinas, cierto. Pero ese es problema tuyo por dejarte llevar (en mi caso tardé un par de meses en percatarme y salir aleteando antes de eso) y ser de personalidad débil :P

En última instancia, el budismo no es una religión tampoco, sino una filosofía, aunque algunos la hayan convertido en religión de facto. Carecen de dios, pero se le aproximan con los budas. Pero ese es otro tema porque no seré yo quien defienda a los pelones azafranados.

Vayamos pues por partes. El zazen es una pŕactica de relajación/concentración que te permite tomar consciencia de tu realidad, de tí mismo, no de las circunstancias accidentales que se pegan como capas de cebolla (Perls de nuevo) a lo que eres tú mismo. Sólo hay que aceptar una consigna: Aquí y ahora. Todo lo demás es palabrería y proto-marketing que se puede desechar sin remordimiento alguno. La iluminación solo es una descarga intempestiva de neurotransmisores (que tal vez explicaremos otro día) y pretenderla un acto de candidez. No voy a hacer apología de la práctica del zazen o sus bondades, de hecho no me creo muchas chorradas que dicen en el enlace de arriba de wikipedia. Por eso y por principios me da igual que la gente practique o no zazen. Lo que sí me gustaría es aclarar un poco el concepto malinterpretado de zen que tenemos en occidente, en parte gracias al marketing. Ahí entramos con la estética zen.

Pues otra cuestión distinta es la llamada "estética zen". Lo que se conoce en occidente del zen mayoritariamente, y por supuesto, se desvirtua notablemente. De forma adicional puede resultar más o menos atractiva su sencillez, pero no conlleva que haya que creer tampoco en nada por ello. Del mismo modo que me gusta la estética simplista de mi ejército de miniaturas Tau (aunque tengan unos perfiles pestosos que en la mesa de juego son un desastre). Pero no por eso creo en la filosofía del bien supremo Tau... ;)

El pensamiento zen es otra vertiente del concepto zen. Básicamente se trata de aproximaciones por caminos alternativos a la resolución de situaciones, lo del pensamiento paralelo que durante un tiempo estuvo de moda entre los psicólocos. No es que lo considere un sistema principal de procesamiento, pero en ocasiones concretas puede aportar alternativas a problemas especiales y su desarrollo puede ser de ayuda puntual. Lo que decía Bohr con su contraria sunt complementa. A veces no viene mal contar con un camino secundario cuando el principal se bloquea.

Hace tiempo que no hago zazen, y creo que es buen momento para empezar. Por centrarme un poco, vamos.

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Mi otro yo

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The Out Campaign: Scarlet Letter of Atheism
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Pliego de descargo

Todo lo que publico en este blog son, o bien reflexiones personales, o bien material pescado en interné y previamente publicado por otros, en cuyo caso pongo enlace o cito fuente si esto es posible. Algunas imágenes que no se especifique su origen son enlaces directos, por lo que se puede acceder al mismo simplemente pinchando en ellas.
Si alguien quiere usar algo, pues que se sirva y siga a su manera las mismas buenas costumbres de la casa.