Esto no es un blog, es un bloc. De notas, para más seña. Aquí apunto lo que se me pasa por la cabeza, lo que se me cruza por la vida o simplemente lo que se me antoja. Buscarle cualquier otra significación es perder el tiempo. Bienvenidos a ello y no se corten en comentar.

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Qué es zen para mí?

"Pero si tu eres un ateo ¿como que crees en eso del zen?"

Básicamente, porque para practicar zazen no hace falta creer. En nada. De hecho, desde mi punto de vista, el zazen es simplemente una herramienta para relajar la mente, para vaciarla del torrente que siempre la mantiene revuelta, para descansar de uno mismo (de lo que no es uno mismo, en realidad, véase Perls explicando todo el rollo gestáltico, casualmente coincidía en el aquí y ahora) y serenarse.

Lo bueno de practicar zazen es que no implica que tengas que comulgar con idea alguna. Si te relacionas mucho con la gente que lo practica de forma institucionalizada, tal vez te veas arrastrado a sus pamplinas, cierto. Pero ese es problema tuyo por dejarte llevar (en mi caso tardé un par de meses en percatarme y salir aleteando antes de eso) y ser de personalidad débil :P

En última instancia, el budismo no es una religión tampoco, sino una filosofía, aunque algunos la hayan convertido en religión de facto. Carecen de dios, pero se le aproximan con los budas. Pero ese es otro tema porque no seré yo quien defienda a los pelones azafranados.

Vayamos pues por partes. El zazen es una pŕactica de relajación/concentración que te permite tomar consciencia de tu realidad, de tí mismo, no de las circunstancias accidentales que se pegan como capas de cebolla (Perls de nuevo) a lo que eres tú mismo. Sólo hay que aceptar una consigna: Aquí y ahora. Todo lo demás es palabrería y proto-marketing que se puede desechar sin remordimiento alguno. La iluminación solo es una descarga intempestiva de neurotransmisores (que tal vez explicaremos otro día) y pretenderla un acto de candidez. No voy a hacer apología de la práctica del zazen o sus bondades, de hecho no me creo muchas chorradas que dicen en el enlace de arriba de wikipedia. Por eso y por principios me da igual que la gente practique o no zazen. Lo que sí me gustaría es aclarar un poco el concepto malinterpretado de zen que tenemos en occidente, en parte gracias al marketing. Ahí entramos con la estética zen.

Pues otra cuestión distinta es la llamada "estética zen". Lo que se conoce en occidente del zen mayoritariamente, y por supuesto, se desvirtua notablemente. De forma adicional puede resultar más o menos atractiva su sencillez, pero no conlleva que haya que creer tampoco en nada por ello. Del mismo modo que me gusta la estética simplista de mi ejército de miniaturas Tau (aunque tengan unos perfiles pestosos que en la mesa de juego son un desastre). Pero no por eso creo en la filosofía del bien supremo Tau... ;)

El pensamiento zen es otra vertiente del concepto zen. Básicamente se trata de aproximaciones por caminos alternativos a la resolución de situaciones, lo del pensamiento paralelo que durante un tiempo estuvo de moda entre los psicólocos. No es que lo considere un sistema principal de procesamiento, pero en ocasiones concretas puede aportar alternativas a problemas especiales y su desarrollo puede ser de ayuda puntual. Lo que decía Bohr con su contraria sunt complementa. A veces no viene mal contar con un camino secundario cuando el principal se bloquea.

Hace tiempo que no hago zazen, y creo que es buen momento para empezar. Por centrarme un poco, vamos.

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