Esto no es un blog, es un bloc. De notas, para más seña. Aquí apunto lo que se me pasa por la cabeza, lo que se me cruza por la vida o simplemente lo que se me antoja. Buscarle cualquier otra significación es perder el tiempo. Bienvenidos a ello y no se corten en comentar.

sábado, 13 de marzo de 2010

Civismo y salvajismo al volante

Es una chorrada, pero hace tiempo que me vengo dando cuenta de que se han invertido las reglas de cortesía urbana.

Soy de esos raros casos que detiene el coche en los pasos de peatones cuando estos van a cruzar. Cuando soy peatón me da coraje que no lo hagan y por eso cuando conduzco trato de hacerlo así, supongo. O eso o es mi escrupulosidad con las normas y el respeto a los demás. Quién sabe.

El caso es que los viandantes, cuando les cedo el paso como corresponde, experimentan la siguiente secuencia de expresiones. Primero gesto facial de sorpresa ante lo inaudito de mi "cortesía" y a continuación algúna muestra de agradecimiento, desde asentimientos de cabeza a palmas que se inclinan levemente hacia arriba, pasando por alguna sonrisa tímida casi pidiendo disculpas por molestar. No falla en la mayoría. El peatón agradece que se respete su prioridad a la hora de cruzar porque no está acostumbrado en esta maldita ciudad de barbarie rodante a ello.

Me jode que lo que debería ser normal (pues es una norma de circulación al fin y al cabo) se haya convertido en lo excepcional y me jode porque se ha aceptado por esta sociedad nuestra que en el fondo refleja que somos unos salvajes recién salidos de la jungla.

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Si alguien quiere usar algo, pues que se sirva y siga a su manera las mismas buenas costumbres de la casa.